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Cómo prevenir lesiones en la
nieve
No todos están preparados para
afrontar los deportes
protagonistas de las vacaciones
de invierno. Sepa cómo prevenir
y atenuar las lesiones más
frecuentes generadas por la
práctica inadecuada de estas
actividades

El esquí es un deporte que
produce numerosos beneficios a
quienes lo realizan
adecuadamente. Por su tipo de
práctica es excelente para
ejercitar el equilibrio y la
coordinación entre los distintos
músculos del cuerpo.
Además, como cualquier deporte
aeróbico produce una importante
quema de calorías manteniendo al
cuerpo en estado saludable y
ayudando a prevenir enfermedades
cardiovasculares debido a la
quema de grasas que ayuda a
disminuir el colesterol.
Gracias a su exigencia es muy
bueno para incrementar la
resistencia física y mejorar el
trabajo del corazón y los
pulmones. Incluso, al ser un
deporte que se practica al aire
libre y en zonas de aire puro,
libre de gérmenes y smog, se
favorece la oxigenación de la
sangre.
Como trabajo esencialmente
muscular se fortalecen glúteos,
cuádriceps y gemelos, así como
también se ejercita el estar
erguido y las brazadas. Este
deporte trabaja en conjunto la
capacidad aeróbica y muscular,
así como también la resistencia
y la potencia.
Como numerosos deportes, ayuda a
disminuir los niveles de estrés
gracias a que genera un gran
desgaste físico y ayuda a
olvidar los problemas y
tensiones diarias.
Recomendaciones antes de ir a
las pistas
Lo ideal es tener una buena
preparación física. La práctica
de este deporte resultará mucho
más sencilla si usted ya está en
forma. Si no practica deportes
durante el año, lo aconsejable
es visitar a un médico para
evitar disgustos posteriores.
Si usted ya practica deportes de
nieve recuerde que por los
lugares en los que se los
practica siempre es mejor ir
acompañado, ya que es más fácil
enfrentar una posible
desavenencia si se está con otra
persona. Si por el contrario
nunca lo practico, recurra a
lecciones con profesionales y
mantenga sus niveles de ansiedad
los más bajos posibles. No se
lance solo hasta que el
instructor se lo sugiera.
Las sesiones de entrenamiento
deben rondar los 90 minutos y no
excederse. Al finalizar recuerde
elongar apropiadamente sus
músculos para evitar lesiones o
dolores.
Recuerde que si sus cuádriceps y
gemelos están previamente
trabajados la práctica de
snowboard y esquí le resultará
más fácil. Además también debe
preparar sus glúteos e
isquiotibiales y abdominales,
todos músculos protagonistas en
la práctica de estas
disciplinas.
Las lesiones más comunes
Es muy común que cuando se
pierde el equilibrio o la nieve
está cristalizada se puedan
sufrir caídas. Los resultados
pueden oscilar desde simples
golpes hasta luxaciones o
fracturas. Ante una situación de
duda lo mejor es inmovilizar la
zona para no moverla y llevar a
la persona al médico
inmediatamente.
Si el deportista no precalentó
adecuadamente pueden generarse
lesiones en los cuádriceps, para
evitarlas no recorra largas
distancias en posición agachada.
Cuando el cuerpo va perdiendo
calor y no se recupera debido al
frío externo se puede producir
una hipotermia. Según sea el
descenso de la temperatura será
la gravedad del caso (a mayor
descenso más grave será). Para
no llegar a esta situación
recuerde que la indumentaria es
esencial. Hoy en día existen
trajes y ropas hecho
especialmente para afrontar
temperaturas muy hostiles.
Por otro lado si de por sí la
temperatura del día es sumamente
baja, lo ideal es no
arriesgarse.
En algunas ocasiones los
esquiadores pierden el control y
pueden llegar a chocar contra un
árbol o valla dando lugar a una
posible fractura. En ese caso no
mueva la parte lesionada y
consulte con un traumatólogo.
Un caso extremo es el
congelamiento que se da por una
consecuencia directa de la
vasoconstricción (cuando los
vasos sanguíneos se estrechan).
Esto puede ocurrir en zonas como
orejas, nariz, mentón, mejillas,
cuello y los dedos de los pies y
manos. Si usted está
adecuadamente abrigado no le
ocurrirá, pero antes
temperaturas extremadamente
bajas es mejor no salir.
Nuevos problemas
Hoy en día gracias a la
tecnología que permite mejorar
las pistas eliminando baches y
obstáculos, los deportistas
alcanzan velocidades mayores.
Como consecuencia, se han
producido aumentos en lesiones
como fracturas, luxaciones y
torceduras. En muchas ocasiones
se presentan luxaciones de
hombros, problemas de ligamento
cruzado anterior en rodillas,
así como golpes y las heridas en
la cabeza y en la cara.
Cómo evitar lesiones
Lo primero a tener en cuenta es
que es sumamente necesario
contar con el equipamiento y la
indumentaria adecuada para
practicar este deporte. De ese
modo evitará hipotermias,
lesiones debido a resbalamientos
por no poseer los equipos y las
botas correctas. Incluso no
olvide los anteojos o antiparras
especiales para proteger la
vista, el protector solar para
evitar lesiones de piel por los
rayos ultravioletas.
Antes de adquirir su equipo es
recomendable que consulte con
especialistas que lo asesoren
acerca de lo más conveniente
para usted.
Como el esquí es un deporte que
supone elasticidad, potencia y
resistencia, es necesario
preparar el cuerpo previamente.
Si usted realiza ejercicios de
elongación y estiramiento antes
y después de su práctica, sus
músculos estarán mejor
preparados y luego podrán
descansar mejor.
Como el esquí posee distintas
variantes: de fondo (cuando se
realiza en terrenos más planos),
alpino (cuando es practicado en
zonas con descensos rápidos) o
carving (que es aquel en el que
se usan tablas más anchas en los
extremos) es imprescindible
buscar los utensilios según el
tipo de esquí que se quiera
practicar.
Si usted sigue estos consejos
podrá pasar su temporada de
esquí en excelentes condiciones
y evitará lesiones o
lastimaduras no deseadas.
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