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¿Puede evitarse la muerte
súbita en deportistas?
El
médico del Comité Olímpico
Argentino aseguró que "no existe
un estudio médico que confirme
con el 100% de seguridad que un
atleta de alto rendimiento no
tenga riesgo de padecer una
alteración cardiovascular". Los
chequeos, clave.

Un estudio señaló la
conveniencia de hacer
electrocardiogramas a los
deportistas. El doctor Néstor
Alberto Lentini, deportólogo del
Hospital Universitario Austral y
médico del Comité Olímpico
Argentino, advierte que “después
de los 35 años las alteraciones
de tipo arteroescleróticas
comienzan a predominar” y habla
de los chequeos de rutina de las
estrellas de las próximas
Olimpíadas.
Con Beijing 2008 en la mira, los
deportistas, sus entrenadores,
los gobiernos y el público se
preparan. Ahora más que nunca
conviene enfatizar las
precauciones que cualquier
atleta debería tomar para
proteger su salud
cardiovascular.
Días atrás, un equipo de
investigadores italianos del
Instituto de Medicina del
Deporte de la Universidad de
Florencia publicaron una
investigación sobre la eficacia
de incluir electrocardiogramas
en el examen médico de los
deportistas antes de una
competición. Entre 2002 y 2006,
practicaron un
electrocardiograma (ECG) en
reposo y otro en actividad a más
de 30.000 personas que aspiraban
a competir en distintas
disciplinas.
Los resultados, publicados en la
revista especializada British
Medical Journal, arrojan que el
6% presenta anomalías en el ECG
de reposo, mientras que en casi
el 5%, 1.459 personas, se
observaron problemas en el de
ejercicio. El dato más llamativo
es que de este último grupo,
1.227 no habían mostrado ningún
síntoma en el primer electro.
Los autores de la investigación
remarcaron su propósito de
reducir los casos de muerte
súbita de deportistas,
estableciendo la obligatoriedad
de ambos controles, el ECG en
reposo y la ergometría, para
todo aquel atleta que aspire a
competir. Señalaron que solo en
los Estados Unidos, cada tres
días muere un atleta joven
mientras hace deporte por
problemas cardíacos
desconocidos.
No se puede hacer futurología
El doctor Néstor Alberto Lentini,
médico deportólogo del Hospital
Universitario Austral y
coordinador médico del CENARD
(Centro Nacional de Alto
Rendimiento Deportivo), donde
entrena la gran mayoría de los
seleccionados nacionales, opinó
que “no existe un estudio médico
que confirme con el 100% de
seguridad que un atleta de alto
rendimiento o un deportista en
general no tenga riesgo de
padecer muerte súbita o una
alteración cardiovascular”.
“No se puede hacer futurología”,
advirtió el médico del Comité
Olímpico Nacional. “Lo único que
podemos aseverar es que en el
momento del estudio la persona
evaluada no presenta ninguna
alteración cardiovascular, pero
lamentablemente no podemos decir
qué puede suceder 10 minutos
después”, declaró.
Sin embargo, aclaró que son
“imprescindibles” los chequeos
anuales de salud y cardiológicos
para los deportistas de alto
rendimiento más jóvenes” y
también “a los de más de 35
años, ya que las muertes súbitas
que se producen en esta edad
tendrían su causa en
cardiopatías de naturaleza
arteroescleróticas”.
En pocos países se implementa la
obligatoriedad de los
electrocardiogramas para
competir, en efecto, en gran
parte de Europa y en
Norteamérica los exámenes
consisten en un historial del
deportista que analiza los
antecedentes familiares, y un
chequeo físico. Frente a este
panorama, y en línea con los
autores del estudio, Lentini
sostiene que “el
electrocardiograma de reposo y
la ergometría deben ser
obligatorios, especialmente para
los mayores de 17 años”.
Agrega, además, otro análisis,
el ecocardiograma doppler “como
complemento de estos estudios,
para detectar patologías como
las miocardiopatías
hipertróficas, la principal
causa de muerte súbita en los
menores, que a veces no aparecen
en los estudios convencionales”.
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