|
Los cuatro puntos para una buena
salud
Estudios aseguran que quienes
mantienen hábitos saludables
presentan 35% menos
probabilidades de sufrir
problemas cardíacos. Comer
frutas y verduras todos los
días, ejercitarse dos o tres
horas por semana, mantener un
peso saludable y no fumar, las
claves.

"Los viejos hábitos son
difíciles de modificar", reza
una conocida frase de una
canción. Sin embargo, un nuevo
estudio realizado por
profesionales norteamericanos
demuestra que modificar
determinadas costumbres, aún a
edad avanzada, redunda en
importantes beneficios.
"Mediante nuestra investigación
hemos demostrado que adhiriendo
a lo que denominamos los 'cuatro
hábitos saludables para el
cuidado de la salud', es posible
reducir el riesgo de sufrir
eventos cardíacos 35 por ciento,
y el riesgo de muerte 40 por
ciento. Pero la otra buena
noticia es que esto no sólo
sirve para los más jóvenes sino
también para aquellas personas
que pasaron los 40 años",
declaró el doctor Dana King,
profesor de medicina en la
Universidad de esa especialidad
de Carolina del Sur, y líder de
la experiencia que se prolongó
durante cuatro años y de la cual
participaron 16 mil hombres y
mujeres de entre 45 y 64 años
involucrados en el
Atherosclerosis Risk in
Communities Study (Estudio del
Riesgo de Aterosclerosis en las
Comunidades).
La edad no es un impedimento
para sentirse mejor
"Nunca es demasiado tarde si los
cambios comienzan ya", reforzó
el doctor King en las
conclusiones del estudio que
forman parte de la reciente
edición de la publicación
especializada The American
Journal of Medicine, haciendo
referencia a los cuatro puntos
más importantes: ingerir
aproximadamente cinco porciones
de frutas y verduras por día;
ejercitarse al menos dos o tres
horas por semana; mantener un
peso saludable y no fumar.
Para conocer un poco más sobre
la combinación entre un estilo
de vida más saludable y los
beneficios a largo plazo,
Pro-Salud News dialogó con la
doctora Mónica Katz, médica
especialista en Obesidad,
directora del Centro de
Prevención y Tratamiento del
Sobrepeso de la Fundación
Favaloro, quién afirmó: "La
actividad física baja el riesgo
total de enfermedades
cardiovasculares; metabólicas;
el riesgo de muerte relacionada
con cáncer; la hipertensión
arterial tanto diastólica como
sistólica y el colesterol total,
entre otras cosas. Por ejemplo,
provoca un aumento de colesterol
HDL y genera menor grasa
abdominal baja, entonces mejora
el riesgo cardiovascular y el
metabólico de diabetes".
Por su parte, y en la misma
línea, el doctor Julio Vallejos,
médico cardiólogo, coordinador
del Departamento de Prevención
de Enfermedades Cardiovasculares
del Instituto de Cardiología de
Corrientes, postuló: "Haciendo
ejercicio físico y cuidando la
alimentación no sólo es posible
disminuir el nivel de colesterol
malo, sino también aumentar el
colesterol bueno, además de
evitar la reganancia de peso,
algo fundamental a la hora de
encarar un tratamiento".
Experiencia previa
Algunos años antes, en 2002 se
habían publicado en la revista
Circulation los resultados de
una investigación similar,
realizada desde 1986, en la cual
el equipo encabezado por la
doctora Stephanie Chiuve de la
Escuela de Salud Pública de
Harvard consideró el efecto
positivo de seguir determinados
hábitos saludables en una
población exclusivamente
masculina de entre 40 y 75 años.
"Encontramos que cuántos más
hábitos saludables se tengan,
mayores serán los beneficios.
Por ejemplo, si una persona se
alimenta bien tiene 54 por
ciento menos de probabilidades
de sufrir afecciones cardíacas
que una que no lo hace. Ahora si
a eso le sumamos no fumar, la
cifra alcanza el 78 por ciento",
refirió la doctora Chiuve, quién
además aclaró que los parámetros
a evaluar fueron "una dieta
saludable pero no sólo rica en
frutas o vegetales sino también
en granos y pescado; la
realización de ejercicio físico;
el tabaquismo; el mantenimiento
del peso ideal y el consumo de
alcohol".
Ésta última instancia fue la
única diferencia entre la
investigación anterior y la
actual denominada por su líder,
el doctor King como el "turning
back the clock study" (volver el
reloj atrás).
Fuente: Pro-Salud News
|