Diario INFOBAE - Julio 2016

 

 



 

FITNESS
Seis razones para recuperar las pesas en la rutina fitness.


Los ejercicios de fuerza parecieron perder terreno entre las actividades habituales del gimnasio. Sin embargo, esconden numerosos y variados beneficios para la salud. La palabra de un personal trainer.




El levantamiento de pesas ayuda a reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares (Shutterstock)

El levantamiento de pesas dejó de estar entre las rutinas preferidas de los entrenadores y, por consiguiente, de sus pupilos. Hoy en día, el running acapara casi una atención exclusiva en los programas de fitness. Los ejercicios de fuerza se encuentran relegados. Sin embargo, hay quienes creen que esa postura debe reconsiderarse.

Daniel Tangona, instructor personal certificado por la National Council on Strength and Fitness (NCSF), le dijo a Infobae: "Hoy vas a un gimnasio y ves las 50 cintas ocupadas, pero todo lo que es musculación, vacío, cuando debería ser al revés. La gente tiene que hacer pesas más allá de que les tenga miedo".

El preparador físico enumeró una serie de beneficios que el levantamiento de peso le otorga al organismo y sentenció: "Los entrenamientos sin planes de fuerza no sirven".

Mantenerse en forma
El cuerpo humano cuenta con 700 músculos que sostienen a 258 huesos. Por eso, las rutinas de fuerza se vuelven esenciales: "Es obvio que hay que trabajarlos y, con el entrenamiento funcional que surgió ahora, se pueden llegar a ejercitar absolutamente todos los músculos en 20-30 minutos", señaló Tangona.

Además, resaltó su importancia a la hora de mantener la línea: "La persona que quiera bajar de peso y no volver a engordar tiene que hacer pesas. Es mentira que no ayudan a adelgazar y deforman el cuerpo".

Mejor funcionamiento del corazón y del cerebro
El levantamiento de pesas reveló un efecto positivo sobre la presión arterial en diferentes estudios. Levantar tres veces el peso de tu cuerpo por semana reduce el riesgo de un accidente cerebrovascular en un 40% y las posibilidades de un ataque al corazón en un 15%.

"Cuando entrenás, mandás sangre y oxígeno al cerebro, donde se crean nuevas vías y canales para conseguir mejor cognición. De ese modo, disminuís el riesgo de contraer enfermedades como alzheimer y parkinson. Con el entrenamiento comprás calidad de vida y salud", remarcó el personal trainer.



La actividad también puede ser clave para reducir el riesgo de disfunción eréctil (Shutterstock)



Mayor equilibrio
Un estudio realizado en Australia indicó una disminución del 31% en el promedio de caídas en mayores de 70 años después de incorporar un entrenamiento con pesas.

Tangona explicó: "Las pesas son clave para mantener la estabilidad. Cuando una persona mayor se cae es porque hay debilidad en los huesos".

Estado de ánimo
En la Universidad de Alabama, una investigación reciente reflejó que seis meses de sesiones semanales de levantamiento de pesas mejoraron en forma significativa los resultados en las pruebas de medición de control de la ira y el estado de ánimo general.

El preparador físico agregó: "Con la gimnasia en general y los ejercicios de fuerza en particular, se genera dopamina, es decir motivación, y a su vez se produce endorfina, que significa hábito".


Aumento del deseo sexual
A partir de los 30 años, se comienza a notar una disminución en la testosterona de los hombres. Esto puede conducir a complicaciones, como el caso de la disfunción eréctil, que imposibilitan el normal desarrollo del acto sexual.

"En los adultos mayores, la parte sexual se potencia con el entrenamiento duro, ya que irriga y oxigena la zona pelviana, lo que genera un aumento en el deseo sexual", indicó Tangona.

Abandonar los malos hábitos
En 2011, un estudio detectó que aquellos fumadores entre los participantes de un programa de entrenamiento con pesas de 12 semanas fueron dos veces más propensos a dejar de fumar que aquellos que no levantaban pesas con regularidad.

"Cuando empezás a levantar pesas y ves que te falta el aire, que te ahogás y tosés, te das cuenta de que el cigarrillo, el alcohol y la mala alimentación no tienen nada que ver con el deporte. Entonces, ahí tomás la decisión de dejar esos hábitos", concluyó.

Por Maxi Fernández

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)