Diario CLARIN - NOVIEMBRE 2016

 

 




Fitness
Buenos motivos para cambiar el colectivo por una bicicleta
Por Daniel Tangona. Entrenador personal y autor del libro “Las excusas engordan”


La bicicleta es uno de los mejores inventos de la historia. El cambio que se genera cuando te bajás del colectivo, el subte, tren o auto y te subís a una bici es extraordinario. Yo lo experimento en forma personal, nadie me lo contó y, por eso, invito a que lo pongan en práctica conmigo en cada clase.

El transporte público tradicional tiene varias desventajas respecto a la bicicleta. Por ejemplo, con el terrible tráfico que hay en Buenos Aires es casi imposible llegar a horario. Depender de los horarios de colectivos, trenes y subtes genera mucho estrés. Además se viaja apretado, nervioso y acalorado.

Con la bici, en cambio, manejás tus tiempos y también trabajás tu sistema cardiovascular y la musculación, además de que ayudás a que bajen tus niveles de tensión. Al relajar tu musculatura y bajar la tensión, mejora notablemente la circulación y oxigenación en tu cuerpo.

¿Más ventajas? Respirás, te relajás al ver el paisaje, tomás sol, generás endorfinas (cadenas proteicas que mejoran el humor y te calman), bajás el cortisol (la hormona del estrés), pensás, creás espacios para estar con vos o con tus amigos y familia.

Además el uso de la bicicleta sostenido en el tiempo permite bajar mucho de peso casi sin darse cuenta.

Una ventaja extra es que este ejercicio no tiene impacto, por lo que es recomendable incluso para quienes tienen poco entrenamiento o dolores articulares o mala masa muscular. En este último caso, un buen consejo es que fortalezcas tus músculos para lograr mejor tracción en tus piernas y abdominales.

Eso sí, hay algunas precauciones que es fundamental tener en cuenta: hidratarte durante todo el tiempo que ejercites. Acordate de que el 80% del cuerpo es agua, por lo tanto si no lo hacés, baja muchísimo la energía en el esfuerzo y el cuerpo levanta temperatura, algo muy peligroso.

Otra recomendación es usar las bicisendas, que son extraordinarias porque hacen que viajar en bicicleta hoy sea mucho más seguro y rápido. Como precaución, no te olvides de revisar siempre los frenos, el nivel de inflado de las gomas, llevar tus repuestos por si pinchás y un inflador.

En cuanto a las normas de seguridad, no salgas nunca sin tu casco, las luces de adelante y de atrás, un buen par de guantes, anteojos y crema para el sol.

Si vas a escuchar música, que sea a bajo volumen para que te permita estar al tanto de lo qué pasa alrededor tuyo.

La bici llegó para quedarse, como en todos los países civilizados del mundo. ¡Subite!.

 



(Daniel Tangona, (54911) 3639-1200)