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BATALLA a la celulitis
Sabemos que no va a desaparecer
pero sí podemos mejorar
muchísimo su aspecto. Cómo
atacarla desde todos los
frentes: con cremas, con
tratamientos en gabinete, con
gimnasia y con una dieta
adecuada. Todos los secretos
para decirle good by a la piel
de naranja.
Las cifras no engañan. La
celulitis es implacable: afecta
a más de un 90% de las mujeres y
cada vez a edades más tempranas.
Y este crecimiento en las más
jóvenes se debe no sólo a
cuestiones genéticas,
alteraciones hormonales o
problemas de drenaje linfático,
sino también y en gran medida a
un estilo de vida sedentario y a
una alimentación inadecuada.
Aunque las causas de este
problema son varias y hay
distintos tipos de celulitis,
también existen muchas
soluciones. En esta nota, reglas
básicas para mantener esta
afección a raya, consejos
saludables de alimentación,
tratamientos de última
generación en manos de expertos,
cosméticos inteligentes y una
rutina de gym infalible para no
ceder ni un centímetro.
GYM, UNA RUTINA INFALIBRE
Hacer ejercicio físico es un
complemento necesario para
combatir la celulitis. Poner el
cuerpo en movimiento ayuda a
tonificar los músculos, eliminar
las grasas y mejorar la
circulación. Lo más adecuado es
comenzar con una rutina
específica para las zonas donde
más se concentra la celulitis:
según una encuesta realizada por
Vichy, las zonas rebeldes del
cuerpo que más preocupan a las
mujeres son los muslos (84%),
los glúteos (69%) y las caderas
(61%). Se deben hacer, además,
ejercicios especiales de fuerza.
Los recomendados son los que
hacen que trabajen los músculos
de piernas y glúteos, ya que
ellos permiten el desplazamiento
de las adiposidades acumuladas.
Por otro lado, tanto los
ejercicios cardiovasculares como
los de levantamiento de peso son
muy importantes no sólo para
combatir la celulitis, son
también para mejorar
integralmente la salud.
El instructor Daniel Tangona
propone realizar un
entrenamiento completo en dos
fases: una aeróbica y otra de
musculación. En ambos casos, es
necesaria una entrada en calor
con una caminata ligera durante
10 minutos para oxigenar los
músculos y evitar lesiones. Al
finalizar, 15 minutos de
elongación permiten al cuerpo
recuperar la calma.
• Para la parte aeróbica (la que
pone en práctica la resistencia,
la capacidad cardiovascular y la
quema de calorías del
organismo), siempre que sea
posible, se debe optar por el
ejercicio al aire libre. El sol,
el viento fresco, los árboles y
los sonidos naturales cumplen un
efecto terapéutico y de
equilibrio emocional. La
consigna es realizar, como
mínimo, de 30 a 45 minutos
diarios. Hay opciones para todos
los gustos:
Cinta: caminata con pendiente
sin impacto.
Bicicleta: en cualquiera de sus
versiones, es excelente para las
piernas.
Elíptico: con distintas
elevaciones y niveles de
esfuerzo, es como estar
esquiando. Permite trabajar las
pantorrillas, las piernas, los
glúteos, la espalda, los hombros
y los brazos.
Natación: es ideal para quienes
tienen sobrepeso; caminar en una
pileta de agua templada cumple
un efecto masaje.
Baile: cualquier tipo de baile
activa la circulación y generan
bienestar.
Caminar: con pesitas en la mano
permite tonificar el tren
superior.
• Para la parte de musculación
(la que comprende actividades
breves basadas en la fuerza) hay
una serie de ejercicios que le
dan batalla a la celulitis.
Aunque la intensidad de cada
entrenamiento se debe fijar de
acuerdo al nivel de cada persona
–principiante, intermedio o
avanzado- lo recomendable es
empezar con 3 series de 10 a 12
repeticiones, con un descanso de
2 minutos entre cada serie.
1.
Patear y golpear la bolsa: es un
excelente trabajo para las
piernas, los lumbares, los
brazos y la cola.
2.
Sentadillas: trabaja
directamente los músculos del
muslo, cadera y glúteos, y
fortalece los huesos, ligamentos
y tendones de piernas y caderas.
Con distintas aperturas, se
trabajan diferentes fibras
musculares.
3.
Lagartijas: flexiones que se
hacen boca abajo con ayuda de
los brazos. Acondicionan la
espalda, los brazos, los hombros
y los abdominales.
4.
Estocadas: trabaja los
cuádriceps, los abductores y los
glúteos. Además ayuda al
desarrollo del balance, la
estabilidad y el equilibrio
corporal. Como ponen en
funcionamiento músculos grandes,
implican una quema de calorías
mayor. Hacia adelante o hacia
atrás, complementan las
sentadillas.
5.
Banco o escalones: subir y bajar
alternando cada pierna o una
cada vez hasta cumplir las
repeticiones indicadas.

A TENER EN CUENTA
• Para la seguridad
de quien quiere
comenzar a hacer
actividad física, lo
ideal es que la
rutina sea elaborada
por un médico
deportólogo y un
entrenador.
• No entrenar con el
estómago vacío.
• Tomar líquido,
antes, durante y
después del
entrenamiento es
indispensable para
purificar el
organismo y mantener
una temperatura
corporal adecuada.
• Luego de entrenar,
descansar con las
piernas hacia arriba
favorece el buen
retorno venoso y la
oxigenación.
• No omitir la
entrada en calor y
la elongación final.
• Para obtener
buenos resultados,
entrenar de 4 a 6
veces por semana
dividiendo la rutina
y alternando los
ejercicios para no
sobreentrenar los
músculos.
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NOTA COMPLETA EN REVISTA
SUSANA # 41 – OCTUBRE 2011
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